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The Life of Timon of Athens, 1607

Tragedias

Está considerada como la mejor versión dramática del tipo del misántropo, el que muestra aversión al resto de los humanos. Su protagonista es claramente alegórico.

Al igual que sucede con otras creaciones de la etapa de madurez de su autor, Timón de Atenas ha sido catalogada como tragedia, pero encajaría también en el grupo de comedias de conflicto. Ello es debido a que, pese a su final con muerte del protagonista, la estructura general de la obra es la de una extraña sátira, tanto en su planteamiento como en su estructura. Parte de la crítica afirma que fue escrita en colaboración con otro dramaturgo (que pudo ser Thomas Middleton). Con su denuncia de la hipocresía, era la obra de Shakespeare favorita de Carlos Marx.

La fuente de parte del argumento es la biografía del griego Alcibíades, de Plutarco, que en sus Vidas paralelas es enfrentada con la del romano Coriolano, que también inspira la obra homónima, como ocurre con Julio César y con Antonio y Cleopatra, donde se nombra a Timón. Otra obra clásica sobre el personaje protagonista es Timón o El misántropo, del humorista sirio de la Grecia clásica Luciano de Samosata (siglo II), cuya trama coincide con esta pieza.

La acción se desarrolla en la ciudad-estado de Atenas. Un pintor y un poeta que se adulan mutuamente ejercen el papel de coro. Situados en la casa del virtuoso y afortunado Timón, ven pasar a todo tipo de personas a las que éste recibe. Sin embargo, el poeta cuenta que ha escrito una obra en la que Timón ve desaparecer su fortuna, y los que lo adoraban le abandonan.

Un criado solicita de Timón dinero para sacar a su amo Ventidio de la cárcel. Timón se lo concede. Un anciano adinerado protesta porque un criado de Timón requiere de amores a su hija. Timón iguala la dote para que se desposen. Todo es generosidad y dicha. Pero irrumpe Apemanto, insultando a los presentes y asegurando que allí cunde la falsedad.

Ventidio acude a devolver el dinero prestado, pero Timón se lo niega. Se celebra un banquete con Alcibíades y sus caballeros, al que asiste enojado Apemanto. Entra un cortejo de cinco damas vestidas de amazonas y conducidas por un hombre, que representan a los cinco sentidos y a Cupido. Los señores bailan con las damas. Luego Timón entrega joyas a todos, mientras su criado y contable Flavio se hace cruces e intenta avisar a su amo de que si sigue derrochando sus riquezas se quedará sin nada, puesto que las tierras ya las tiene hipotecadas. Alcibíades y los señores se van, con regalos de Timón y muy agradecidos. Apemanto vuelve a criticar a los que se dicen amigos de Timón, y éste le dice que si no fuese tan arisco le iría mejor. Apemanto le replica que no quiere nada, puesto que si se dejara corromper, no quedaría nadie para ridiculizarlo.

Varios criados acuden a casa de Timón a reclamarle las deudas impagadas a sus amos. Flavio puede por fin explicar a Timón el estado de ruina en que se encuentra. Timón encuentra en esa situación la oportunidad para poner a sus amigos a prueba, y manda a sus criados a casa de varios de ellos para pedirles dinero. Uno a uno, todos responden negativamente con variados pretextos hipócritas. Los deudores insisten, y Timón, cuyo carácter se ha agriado, los maldice. Luego convoca un banquete para todos sus supuestos amigos.

En el senado, sus miembros han decidido condenar a muerte a alguien. Alcibíades lo defiende con pasión, y por ello mismo es desterrado. Decide atacar a Atenas con su ejército. Los invitados al banquete comentan este suceso mientras esperan a comer con los platos tapados. Cuando los abren, comprueban que contienen agua caliente y piedras. Timón les lanza el agua y las piedras a la cabeza, mientras les increpa y declara odiar a Atenas. Los comensales comentan mientras huyen que Timón está loco.

Timón lanza un discurso apocalíptico, ya extramuros de Atenas, contra la ciudad, sus habitantes y toda la especie humana. Luego se retira al bosque. Mientras, en la casa arruinada, los criados se muestran afligidos y unidos. Flavio reparte algunas monedas y se lamenta de que la bondad haya arruinado a Timón. Luego sale a buscar noticias de su amo.

En una cueva al borde del mar, Timón monologa contra los ricos y los nacidos en alta cuna, para maldecir de nuevo a la Humanidad. Cavando en busca de raíces para comer, encuentra oro. Tras maldecirlo también, guarda un poco. Se escucha una marcha militar: llega Alcibíades, que es mal recibido por pertenecer al género humano. Está acompañado de sus concubinas Frinia y Timandra. Timón les da su oro mientras los maldice a todos. Alcibíades y los demás se van a ocupar Atenas.

Aparece, para disgusto de Timón, otro hombre: Apemanto. Ha ido a comprobar cómo Timón ha acabado pareciéndose a él en su carácter agrio y crítico. Entablan un largo diálogo intercambiando increpaciones. Apemanto acusa a Timón de resentimiento y Timón a Apemanto de mal carácter por nacimiento pobre. Cuando Apemanto ve que Timón tiene oro, le asegura que lo relatará y los atenienses acudirán en tropel. Tres ladrones van en busca del oro y Timón alaba su profesión, hasta convencerles en sentido contrario. El siguiente en llegar es Flavio, que se compadece del estado harapiento de su amo, derramando lágrimas sinceras. Timón reconoce la bondad de Flavio, le da su oro y le recomienda no compartirlo nunca.

El pintor y el poeta están buscando a Timón, avisados de que éste ha dado oro a Frinia y Timandra, a los ladrones y a su intendente. Timón les escucha escondido. Se proponen prometerle una obra y una pintura para adularlo y así obtener su oro. Timón sale a su encuentro y todo son palabras lisonjeras, hasta que les declara villanos y los echa a garrotazos.

Dos senadores acuden ante Timón para pedirle que vuelva a Atenas con todos los honores, para erigirse en jefe militar que derrote al asediador Alcibíades. Timón les responde que la invasión no le preocupa en absoluto y que le da igual si se mueren todos.

Hay alarma en el senado: Alcibíades está a punto de llegar con un gran ejército. Un soldado se acerca a la cueva de Timón y ve allí una tumba cuya lápida tiene una inscripción que no sabe leer. Hace un molde con cera para que se la descifren.

Ante la muralla, los senadores piden a Alcibíades que entre en la ciudad en paz, puesto que quienes le desterraron ya han muerto, y éste acepta. El soldado entrega el molde, en el que se lee el epitafio de Timón, que reniega de todos quienes lean la inscripción. Alcibíades ostentará el poder en Atenas a partir de entonces.

Un sencillo cuento moral al estilo medieval, revestido de discursos insuperables, que muestran al Shakespeare más crítico con las costumbres hipócritas de la sociedad. Pero repleto de situaciones inexplicables: no sabemos a quién defiende Alcibíades ni por qué mueren los antiguos senadores; no nos explicamos por qué acepta entrar en paz en Atenas; Timón aparece como líder militar sólo al final; y muere sin motivo aparente (presumiblemente, se suicida). Sin embargo, la obra se sostiene con gracia y nos hace reflexionar entre sonrisas sobre la generosidad y el resentimiento. El Timón pródigo carece de fuerza; pero el Timón misántropo lanza tales invectivas que permanece como espejo de nuestra rabia social.

La única adaptación audiovisual data de 1981: un producto televisivo de la BBC dirigido por Jonathan Miller y protagonizado por Jonathan Pryce.

Algunas de las sentencias que contiene la obra:

Donde existe verdadera amistad, no hay necesidad de ceremonias.

La carrera de un pródigo se parece a la del sol, con la diferencia de que no vuelve a salir.

La mollera sabia hace reverencias al imbécil dorado.

Referencias externas

Referencias externas

Ficha de la obra, por Susanna Sacs:

Título original:  Timon of Athens

Marc

Argumento de Timón de Atenas

El primer acto nos presenta a un Timón generoso y pródigo muy querido por toda la sociedad ateniense a causa de su liberalidad, un pintor, un poeta y un joyero venden sus obras a Timón a un precio mucho mayor que su valor. Timón paga el rescate para que su amigo Ventidio salga de la cárcel y también ofrece una importante dote para que su criado se pueda casar. Todos sus amigos acuden a una gran fiesta en su casa y lo adulan como anfitrión, en ella está también el capitán Alcibíades. A la fiesta acude el filósofo Apamantus criticando la prodigalidad de Timón y la adulación del resto. La única persona que se preocupa por la fortuna de su señor es el fiel mayordomo Flavio.

El segundo acto empieza cuando tres senadores de Atenas se quejan de Timón por no haber devuelto préstamos que había solicitado, entonces envían a sus criados a casa de Timón para que cobren las deudas. Flavio les informa de que no hay dinero para pagar y los criados exigen la presencia del amo. Timón les despide diciendo que pagará y después pregunta a Flavio porque no le había avisado de su falta de liquidez. Flavio dice que lo intentó pero que su amo nunca quería escucharle, Timón propone que hipoteque las tierras y Flavio le confiesa que esto ya está hecho. Entonces Timón decide enviar a sus siervos para que soliciten préstamos a sus amigos. Flavio dice él ya lo ha hecho con resultado negativo.

El tercer acto muestra los sucesivos rechazos de que son objetos los criados de Timón en su búsqueda de préstamo. Timón organiza, entonces, una última fiesta en la que piensa vengarse de sus falsos amigos. Con toda la pompa y magnificencia a la que los tenía acostumbrados, los criados de Timón sirven cuencos de plata en la que sólo hay agua tibia. Timón los maldice y abandona Atenas.
Por otra parte, el Senado destierra a Alcibíades por haber defendido a un acusado.

El escenario del cuarto acto se sitúa en los extramuros de la ciudad a donde Timón se ha retirado vestido de eremita, convertido en un gran misántropo que maldice todos los estamentos de la ciudad de Atenas. Buscando raíces para comer, da con un tesoro escondido consistente en gran cantidad de oro. Timón recibe la visita de Alcibíades acompañado de dos prostitutas y Timón, aparte de recibirlos con gran odio y maldecirlos en todos los sentidos, les entrega parte de su tesoro a Alcibíades para que destruya la ciudad y a las prostitutas para que destruyan a sus habitantes con lascivia y enfermedades venéreas. Después recibe la visita de Apemantus que está dispuesto a ser su amigo, pero Timón también lo maldice y ambos se entregan a una amarga disputa de odio y misantropía. Apemantus amenaza con revelar que Timón ha encontrado un tesoro. Atraídos por el botín acuden unos soldados ladrones a los que Timón cubre de oro haciendo apología de su vil profesión. Finalmente acude su fiel mayordomo, Flavio, pero Timón no acepta tampoco su amistad y  como gratitud de ser el único ser viviente que merece ser respetado le entrega su tesoro con la condición de que no tenga tratos con ningún otro miembro de la humanidad.

En el quinto acto son un pintor y un poeta los que acuden a la cueva de Timón atraídos por su tesoro, pero Timón los insulta. Después, acompañados de Flavio, acuden los senadores de la ciudad pidiendo a Timón que regrese a Atenas y acepte cargos honoríficos, pero  Timón ha muerto dejando un lúgubre epitafio.

Personajes de Timón de Atenas

Timón,noble ateniense  Lucio, adulador  Lúculo, adulador  Sempronio,  adulador  Ventidio, falso amigo de Timón  Alcibiades,  capitán ateniense  Apemantus, filósofo cínico  Flavio, mayordomo de Timón  Flaminio,  criado de Timón  Lucilio,  criado de Timón  Servilio, criado de Timón  Cafis, Filoto, Tito, Lucio, y  Hortensio, criados de los acreedores de Timón  Poeta, Pintor, Joyero, Mercader  Anciano ateniense  Crisdos de  Varro e Isidoro  Tres extranjeros  Un Paje  Un Bufón  Frynia, amante de Alcibiades  Timandra, amante de Alcibiades  Caballeros, Senadores, Oficiales, Soldados, Ladrones y Sirvientes  Cupido, Amazonas

http://www.williamshakespeare.netfirms.com/timon_de_atenas.htm